Reducir el consumo de sal, debiese ser una de nuestras principales preocupaciones si de tener una vida sana se trata. La recomendación que hace la Organización Mundial de la Salud es que consumamos 6 gramos de sal al día, pero la realidad se sitúa entre los 10 y 12 gramos diarios.

El exceso de este producto, es la causa de numerosos problemas de salud que debiésemos conocer, para comenzar a hacernos cargo de este problema. La enfermedad que más asociamos al consumo de sal es la hipertensión arterial. A nivel general lo que ocurre es que las arterias pierden elasticidad, se vuelven rígidas y  esto hace que el trabajo del corazón y riñones se dificulte.

Pero sufrir de hipertensión arterial no es el único riesgo. Se puede producir también, insuficiencia cardiaca e infartos, ya que, el corazón no logra bombear la sangre necesaria para el cuerpo.

La acción de los riñones se ve afectada, porque disminuye su capacidad de filtración y, se pueden producir cálculos renales.

Disminuye la cantidad de calcio en nuestro cuerpo, ya que, a mayor eliminación de sodio en la orina, es también, mayor la eliminación de calcio.

El exceso de sal es la principal causa de accidentes cerebrovasculares. Se propician las hemorragias cerebrales y los casos que sobreviven a este problema tienen a tener secuelas.

Es posible que favorezca el sobrepeso, considerando que la sal aumenta la sensación de sed y, con ello el deseo de ingerir bebidas azucaradas.

Conociendo los riesgos que esto tiene para la salud, cabe preguntarnos cómo podemos disminuir el consumo de este elemento. Para ello, entregaremos una serie de consejos. Para sazonar y dar un mejor sabor a nuestras comidas, utilicemos especias y hierbas aromáticas, esto nos ayudará a reducir el uso de sal con el objetivo de acentuar el sabor de los alimentos.

Prefiramos el uso de sal marina, al tener un sabor más fuerte requeriremos de menor cantidad para dar sabor a las comidas, que si utilizáramos sal tradicional.

Cocinemos los alimentos al vapor, para que así estos conserven la intensidad de su sabor original y, estaremos conservando el sodio natural de las verduras.

Disfrutemos del sabor original de las comidas, en un espacio de tiempo nos acostumbraremos y necesitaremos usar menos sal. Otra recomendación, es estar atentos a los productos envasados que compramos, muchos de ellos tienen un alto contenido de sal y, finalmente es lo que hace que nuestras dosis sean más altas de las recomendadas. Estemos atentos, observemos las etiquetas antes de comprar y, prefiramos siempre la opción que contenga menos sodio.




Recibe AMP En Tu Inbox

Obtén acceso exclusivo al mundo de Ana María Polo, con fotos, videos, novedades, y mensajes personales de Ana María Polo

Más Ana María